Posiblemente te haya pasado de sentir un nudo en el estómago cuando esperabas una noticia o estabas nervioso por una situación en particular, una sensación de dolor en el pecho por algo que te haya hecho sentir mal que te hayan dicho y que vos hayas elegido tomártelo así, un nudo en la garganta cuando las cosas se quedan ahí y no se pueden expresar y te afectó lo cual derivó en alguna molestia física y tu cuerpo te hizo notar que algo estaba sucediendo, si bien era algo que estaba en tu mente, bajo a tu cuerpo.

Es inseparable el concepto de mente, cuerpo y emoción. Los seres humanos somos un conjunto que forman la totalidad del SER. Si hay un desajuste en alguna de las partes tiende a expresarse por otra, lo cual provoca un desequilibrio en la persona que esta siendo afectada por lo que no esta bien.

Quienes tienen un tema recurrente que les da vuelta en su cabeza, sufren dolores en la misma.

Quienes no expresan lo que les pasa o se guardan cosas por miedo o por la razón que tienen síntomas en el área de la garganta, en las tiroides.

Quienes sufren por una emoción, tienen a la ansiedad y dolores en el pecho, en la espalda, en el estómago.

Estos son algunos ejemplos, todo dolor físico tiene un significado emocional. Te lo vamos a contar en un próximo informe que estamos preparando.

Si la mente sufre nuestro cuerpo también lo padece. Esto se llama psicosomatizar y es algo que la mayoría de las personas experimentamos en algún momento de nuestra vida en mayor o menor medida. Esto se da cuando no podemos procesar de manera natural y fluida nuestras emociones.

En primeros niveles los síntomas físicos pueden ser muy variados tales como, dolores de cabeza, cefaleas, problemas de tiroides, erupciones en la piel, contracturas, dolores musculares y articulares, rectificación de vértebras, ansiedad, problemas para conciliar el sueño, sensación permanente de cansancio, lo cual lo asociamos directamente con el estrés, tema que hoy en día escuchamos hablar por todos lados y cada vez aumentan las terapias y consultas por este motivo.

Todo está en la mente, todo. Y es allí a donde debemos prestar especial atención, de la manera que pensamos es la manera que sentimos.

Todo lo que no se expresa queda registrado, y si bien los síntomas se pueden hacer desaparecer por un tiempo, terminan volviendo nuevamente, esto se debe a que la emoción reprimida original no fue liberada.

Recuerda que lo que queda en tí, se expresa por otro lado y tu lo sufres, y eres responsable de sanarte a ti mismo.

Aprende a expresar y a perder el miedo a las distintas situaciones que vayas transitando en tu día a día. Nadie sabe que va a pasar en el futuro ni nadie dijo que sería fácil, pero realmente no tiene sentido estar preocupado por lo que vaya a pasar, o por lo que ya paso, lo que fue se dio así y sucedió por algo. Dejalo y decide avanzar.

Cuando sientas que tu mente te está venciendo, y tu le estás dando lugar a eso concéntrate en tu respiración, observa en qué estado estás respirando. Deja que el aire entre por cada parte de tu cuerpo. Inhala y exhala con conciencia plena. Eso te ayudará a volver a tu eje te encuentres donde te encuentres, podrás volver al presente.

En próximos port de Holística te seguiremos contando sobre cómo nuestra mente puede ser nuestro peor enemigo, o nuestro mejor aliado.

Lo importante es que no te sientas mal, ni culpable por lo que sientas, o la forma en la que piensas ya que es un mecanismo que tenemos los seres humanos, si te proponemos que te tomes unos minutos para volver al presente, y te des cuenta de que todo lo que necesitas está en el aquí y ahora.

Cuída a tu cuerpo porque es tu templo, si sufres por tu mente, el lo expresa.

Se libre, disfruta y vive la vida.